Si has pedido precio para la web de tu negocio recientemente, es probable que ahora mismo estés más confundido que antes de empezar.
Te habrás encontrado con un escenario parecido a este:
- Un conocido que «controla de informática» te lo hace por 300€.
- Una agencia de marketing en el centro de tu ciudad te pide 3.500€.
- Un freelance que encontraste en LinkedIn te pasa una oferta de 1.200€.
La pregunta es lógica: ¿Cómo puede haber tanta diferencia por lo mismo?
La respuesta corta es: No te están vendiendo lo mismo.
Es como si pides precio para «un vehículo». Uno te está vendiendo un patinete eléctrico y el otro un camión de transporte de mercancías. Los dos tienen ruedas y te mueven, pero si tu objetivo es cargar 5 toneladas (tus ventas), con el patinete no vas a llegar ni a la esquina.
En este artículo me voy a quitar la gorra de comercial y me voy a poner el casco de ingeniero. Voy a explicarte, sin tecnicismos vacíos qué estás pagando realmente en cada nivel de precio y lo más importante, qué riesgos asumes si eliges la opción equivocada.
Los 3 Tipos de Web que existen en el mercado (y cuál necesitas tú)
En el mercado español actual, las páginas web se dividen en tres grandes ligas. Entender dónde juega tu negocio es vital para no tirar el dinero.
- La Web «Ladrillo» (Rango: 300€ – 600€)
Esta es la opción que suelen ofrecer plataformas «hazlo tú mismo» (tipo Wix) o profesionales que están empezando y compiten exclusivamente por precio.
¿Qué obtienes? Normalmente es una plantilla prefabricada donde se cambia el logo, los colores y el teléfono. No hay estrategia detrás.
El problema técnico: El código suele estar «sucio». Para que la plantilla sirva para todo el mundo, trae cargadas cientos de funciones que tú no necesitas, lo que hace que la web cargue lento.
El riesgo: Es un gasto, no una inversión. Google la ignorará. - La Web de Diseño (Rango: 800€ – 1.500€)
Aquí entran muchos diseñadores gráficos que han aprendido a usar herramientas web. El foco está en la estética.
¿Qué obtienes? Una web visualmente muy atractiva. Fotos grandes, animaciones, colores cuidados. Entra por los ojos.
El problema técnico: A veces, lo bonito no es funcional. He visto webs preciosas que tardan 6 segundos en cargar o donde el usuario no encuentra el botón de contacto. Son «cuadros digitales». - La Web de Ingeniería y Negocio (Rango: 1.500€ – 4.000€+)
Esta es la liga donde me muevo yo y la mayoría de consultores especializados. Aquí no se vende «una web», se vende una herramienta de ventas.
¿Qué obtienes? Una solución a medida. Antes de diseñar, se audita tu sector y se busca qué palabras clave usan tus clientes.
La diferencia técnica: Se trabaja el WPO (velocidad extrema), la estructura de encabezados para SEO y la usabilidad.
¿Para quién es? Para empresas que quieren amortizar la inversión.
Los costes ocultos de una web
Cuando ves un anuncio de «Tu web por 19,90€ al mes», hay mucha letra pequeña. Una web profesional tiene unos costes fijos de infraestructura, igual que un local físico paga luz y alquiler.
El Hosting (El Terreno):
Si tu servidor es lento (barato), tu web será lenta. Un hosting de calidad como Raiola o SiteGround cuesta entre 100€ y 150€ al año. Es la base de todo.
Las Licencias (La Maquinaria):
Elementor Pro, sistemas de caché, seguridad... Un stack de software profesional cuesta dinero (unos 300€/año). Yo incluyo la instalación de estas herramientas base en el precio del desarrollo para que tu web nazca con la mejor tecnología sin coste extra inicial.
El Mantenimiento (El Mecánico):
WordPress es un software vivo. Se actualiza cada mes. Si no lo mantienes, es cuestión de tiempo que entren virus o que una actualización rompa el diseño (la temida pantalla blanca). Puedes jugártela haciéndolo tú mismo o delegarlo. Un servicio profesional de Mantenimiento Web WordPress suele rondar los 50€ - 100€ al mes, un precio ridículo comparado con lo que cuesta recuperar una web hackeada desde cero.
¿Por qué mi presupuesto puede parecer "caro" al principio?
Voy a serte franco. Cuando un cliente ve mis tarifas y las compara con la opción barata, a veces se asusta.
La respuesta está en lo que NO se ve. Cuando desarrollo un proyecto de Diseño Web SEO, hay horas de trabajo invisible:
- Investigación previa: No diseño a ciegas. Estudio a tu competencia para ver dónde fallan.
- Limpieza de código: No instalo 50 plugins. Cuantos menos plugins, más velocidad y menos agujeros de seguridad.
- Obsesión por el ROI: Quiero que tengas un sistema, no un juguete.
La pregunta que debes hacerte no es "¿Cuánto me cuesta hacerla?", sino "¿Cuánto me va a costar NO tenerla bien hecha?".
Qué debes exigir en tu presupuesto
- Propiedad total: La web y el dominio a TU nombre.
- Responsive real: Que se adapte a móviles (el 80% del tráfico).
- HTTPS/SSL: Seguridad obligatoria.
- Optimización WPO: Garantía de velocidad en Google PageSpeed.
- Formación: Que te enseñen a cambiar un texto para no depender de nadie.
Tú eliges el camino
Si tu objetivo es «estar en internet» y tu presupuesto es cero, busca una opción económica. Es válido para empezar.
Pero si tu negocio ya funciona y quieres que tu web sea el centro de tu estrategia, no busques precio. Busca rentabilidad técnica.
Una web bien hecha es un comercial que trabaja 24 horas al día, 365 días al año. ¿Cuánto estarías dispuesto a pagarle a ese comercial?



